«

»

mal de amor

Han pasado ya 2 meses desde que empezamos a reformar L’Alliance: el primer mes voló mientras le vaciábamos las entrañas hasta dejar el casco desnudo, y entonces el velero nos reveló uno tras otro hasta el último de sus secretos: todas las chapuzas hechas por los anteriores dueños, los errores de diseño, los arreglos de algún que otro accidente… Si nuestra mayor preocupación era catalogar y fotografiar todas las piezas de las cabinas, los muebles, el aislamiento, la instalación eléctrica e hidráulica, para poder volver a reconstruirlo todo, ahora estamos agobiados por causas mucho más serias: problemas estructurales en la proa, infiltraciones en la orza, partes oxidadas que tenemos que cortar y volver a soldar, mamparos teóricamente estancos que están torcidos y agujereados cómo un colador… Nada de todo esto se podía divisar cuando todo estaba armado y funcionante, ya que el barco parecía casi listo para navegar… Sabíamos que había oxido en las sentinas, y sin embargo nos enamoramos de sus bonitas formas, de sus lineas sugerentes, su jarcia sobre-dimensionada y su plano vélico audaz… L’Alliance es un velero con carácter, muy espacioso y habitable a la vez que prometedor en cuanto a prestaciones (por lo menos en comparación con los demás ketch en acero de su eslora). Pero también nos está exigiendo mucho trabajo (y dinero, por supuesto), mucho más de lo que cabía esperar. Debajo del maquillaje, había un velero enfermo de oxido y de malos tratos, y devolverle la vida nos costará un gran esfuerzo, seguramente a lo largo de varios años.

Nuestro objetivo para este verano se ha reducido en resolver todos estos problemas estructurales, para poder en fin chorrear y pintar el interior del casco. Llegar a septiembre con un casco sano y estanco es actualmente nuestra mayor ambición.

En los momentos de agobio, cuando los problemas prácticos y los gastos imprevistos nos asaltan por todos lados, la visión de nuestro barco surcando los mares parece tan remota e improbable como si estuviéramos reconstruyendo un cohete para ir a la luna.

Sin embargo, por mucho que nos haga sufrir, seguimos locamente enamorados de este conjunto de hierro oxidado, que es el embrión de nuestro sueño, el protozoo de nuestra vida ideal.

2 comments

  1. Luis Advertano Becerra Cabrera

    mucha merda y fuerza ya estan en elvaile a vialra cariños saludos hasta pron to ojala les pudiera dar una mano

  2. Lia

    Amore, recién veo este email, sorry tuve abandonado el hotmail en el verano ocupada con el hostal y ahora me entero todo lo que te dolía contarme cuando hablamos por teléfono en Barna… pero el Arca de Noé va a salir a la mar, si se necesita más tiempo, vais a estar también mejor preparados… también me gustaría poder daros una mano… te dejo millones de besazos guapa…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *